Japolatino

Cómo estudiar japonés (o lo que sea)
para no estar mil años estudiando sin aprender nada
(1)





Al Indice | Siguiente (Cómo estudiar - 2) →








A ver...

Yo muchas cosas las he hecho bastante mal. Una de ellas estudiar idiomas durante siglos sin aprender apenas nada.

¿Os suena a los que habeis estudiado inglés y nos habéis ido a pasar un tiempecito a algún país de habla inglesa?

El otro día salió en la Tele una encuesta y casi nadie era capaz de decir las horas en inglés (que era lo que se preguntaba).

Yo por ahí me ando con el japonés. Empecé a estudiar japonés hace 20 años y no paso de un nivel intermedio-rozando con principiante avanzado. Todavía me cuesta decir las horas, no me sé todos los colores... confundo los días de la semana... (es realmente patético).

Estoy harta de ver como la gente empieza a aprender japonés, me supera y se va... (es muy triste).

Aunque me sé algunas frases larguísimas que serían seguro de nivel superior, el inalcanzable JLPT1 que muchos sueñan con conseguir (yo no).

Sin embargo, tengo la osadía de pretender ayudaros a aprender japonés, y es que después de 20 años estudiando sin apenas aprender nada he decidido que lo mío es aprovechar mi torpeza para escribir una web en la que contar qué cosas no hacer para que no os pase lo que me ha pasado a mí.

Vemos lo que hay que hacer para estudiar eficazmente el japonés (y lo que sea).

 

 

No hay que interrumpir el estudio.

No vale dejar de estudiar durante periodos de semanas, meses o años.

Para lograr algo en la vida es importantísimo mantener la moral bien alta, y para eso hay que seguir avanzando siempre...

Dejar de avanzar es frustrante, deprimente y provoca en la mente una gran confusión que se detecta cuando nos asaltan pensamientos como los siguientes:

¿Estoy realmente estudiando japonés?

¿Lo habré dejado?

Y la peor de todas, sobre todo cuando surge después de meses de estudio (cuando uno se da cuenta de que se le ha olvidado todo):

¿Sé algo?

 

Eso es lo que me pasó a mí (una y otra vez).

Yo empecé estudiándome 15 lecciones muy afanosamente, y me las estudiaba de nuevo (una y otra vez) cada vez que, tras haber interrumpido el estudio, me volvía a poner a la tarea.

Dejaba de estudiar japonés, sin darme ni cuenta, durante periodos de tiempo bastante largos (semanas, meses), con lo que cada vez que volvía a ponerme a ello se me había olvidado todo, de modo que decidía volver a empezar a estudiar desde el principio (y esta vez no interrumpirlo nunca).

Cada vez que volvía a empezar de cero me repasaba (de nuevo!!!) las 15 leccioncitas de rigor, más dos más (que añadía generosamente)antes de volver a interrumpir (de nuevo) el estudio sin darme ni cuenta.

De aquí que al llegar (por fin) a la lección 31 había seguido 9 ciclos en cada uno de los cuales lo primero que había tenido que hacer era repasarme las 15 (odiadas) leccioncitas de siempre, y las añadidas con todo mi esfuerzo... en ciclos sucesivos (odiadas también) .

Había acostumbrado a mi cabeza a repasar y lo nuevo se me hacía absolutamente cuesta arriba... dos lecciones nuevas bastaban para que me agobiase, desconectase de nuevo y dejase de estudiar.

Pues bien, que suceda esto es fatal para la moral del estudiante.

Para evitarlo es importante una cosa: hacerse un calendario en el que uno va tachando con un rotulador verde los días que estudia y con uno rojo los días que no, de este modo no se cree uno que ha estudiado hace poco cuando resulta que hace 15 días que no ha cogido un libro. Os aseguro que cuando se estudia de forma autodidacta pasa eso, al no haber días determinados de clase se pasan los siglos así, sin más.

 

 

Hay que establecer unos días de estudio ¿Lunes, Miércoles y Viernes? ...

Lo mejor es estudiar media hora al día, pero si eso va en contra de vuestros principios (espero que apliquéis la misma norma a conductas de tipo: jugar con la consola, fumar, drogarse, ver porno y todo el etcétera de conductas susceptibles de transformarse en vicio si no se anda uno con ojo y vigila para que no invadan y se apoderen de vuestras vidas) pues elegid una serie de días.

Lunes Miércoles y Viernes estaría bien, o Martes Jueves y Sábado. Y "a falta de tres buenos son dos", así que podéis estudiar Martes y Jueves...

Os informo que el propósito de la continuidad es conseguir que lo que aprendamos pase a la memoria a largo plazo de nuestro cerebro.

Para que entendáis mejor por qué sucede cuando intentamos hacer algo nuevo (como estudiar japonés) es necesario saber que el cerebro humano es muy ahorrativo y no anda aprendiendo cosas al tuntún.

Vamos, que ser tonto no es uno de sus fuertes, él persigue arduamente vuestra supervivencia, y no anda gastando energías inútilmente aprendiendo cosas que no le van a servir para nada, de modo que tenemos que convencerle de que el japonés es algo habitual de nuestra vida diaria a lo que le interesa prestar especial atención.

Esta es la única forma de conseguir que lo que estudiemos pase a la memoria a largo plazo y no se quede en la memoria a corto plazo y luego se esfume de allí sin dejar rastro sumiéndonos en la desesperación más absoluta cuando nos demos cuenta de que no nos acordamos ya de nada de lo que hemos estudiado.

 

 

Hay que establecer un número de horas (o minutos) al día.

Los empachos de estudiar no son buenos. Es mejor un rato al día que un empacho de 15 lecciones en 2 días cada 3 meses en el vano intento por compensar todo el tiempo que lleva uno sin dar un palo al agua.

No se aprenden las cosas igual si se pega uno un atracón que si se estudia diariamente.

La típica frase: "se me ha olvidado todo" o su variante "en cuanto termina el examen se me olvida todo" que dicen, nada más salir de un examen, personas que se han pasado toda la noche sin dormir estudiando después de haber estado todo el trimestre sin estudiar ilustran claramente lo que os digo.

Es obvio que esas personas no han guardado la información estudiada en la memoria a largo plazo de su cerebro, por eso se les olvida todo (se borra de la memoria a corto plazo) una vez se termina la urgencia (el examen). Es como la memoria RAM del ordenador, se utiliza para el momento, pero se borra cuando el ordenador se apaga.

Pero yo os aseguro que la persona que ha estudiado un rato al día va a recordar siempre lo estudiado, lo tiene grabado en la memoria a largo plazo de su cerebro (en el disco duro), y una cosa más, todo el conocimiento que tiene archivado le va a facilitar el estudio de lo que le vayan dando después; no es lo mismo hacer una multiplicación si no te acuerdas de como sumar que hacerla sabiendo sumar perfectamente. Hay un efecto acumulativo de los conocimientos.

Así que tenemos que establecer el tiempo que vamos a estudiar al día. Lo mejor es estudiar 40 minutos, pero mejor 15 minutos todos los días que 6 horas cada 3 meses.

 

 

Un horario.

Otra cosa bastante absurda que hay que evitar que suceda a toda costa es haber decidido empezar a estudiar a las 3, que nos den las 5 sin que hayamos empezado a hacerlo, que a las 7 sigamos igual y que nos den las 9 y decidamos que mejor es empezar a estudiar otro día.

Uno puede pasarse horas alisándose el pelo o mirándose los bíceps al espejo postergando y postergando el momento de ponerse a estudiar. Vamos a ver, da igual si uno se mira los bíceps 30 veces o 40, con 5 veces basta. Hacedme caso, los bíceps siguen estando ahí, no se van a ir a ninguna parte, y en cuanto al pelo, con plancharlo durante 5 minutos ya está que se mata de liso, con alisarlo más tiempo solo se consigue que la masa de pelo arrancado por la plancha pase de 200 a 600, dejad al pobre pelo en paz que descanse y se reponga.

Una vez establecido nuestro horario de estudio vamos a ver qué hacer durante el tiempo que estudiemos →

 

 

Y nada ...

Vamos a estudiar, es algo bueno para nosotros, vamos a sentirnos muy bien cuando veamos que avanzamos, vamos a disfrutar más de nuestras actividades de ocio si previamente hemos cumplido con nuestras obligaciones, esto nos va a hacer madurar, va a aumentar nuestra autoestima y, como resultado de ello, la imagen que proyectemos al exterior va a mejorar.










Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Copyright © 2007-2011 Helena Rivero
Si te apetece puedes avisarme cuando encuentres algún error en la página.